El pasado jueves día 27 de Enero pudimos compartir experiencias a lo largo de la mañana con el Presidente de ACIME Cataluña, D. Rafael Llamusí Torroja. El cual amablemente nos atendió en sus instalaciones ubicadas en el Gobierno Militar de Cataluña próximas a las Ramblas de Barcelona.
Para aquellos que no sepan que es ACIME, Asociación Española de Militares y Guardias Civiles con Discapacidad. Es una entidad sin ánimo de lucro, la cual se configura sin carácter político, sindical o religioso. ACIME trabaja por la defensa de los derechos de aquellos militares o guardias civiles que, estando al servicio de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, han adquirido una discapacidad sobrevenida en acto de servicio o en circunstancias ajenas al mismo. Con más de 3000 asociados en toda España, tiene delegaciones en todas las Comunidades Autónomas. Cuyos objetivos y actividades, afines a los nuestros, destacan, entre otros:

  1. Mantener el espíritu de los militares y guardias civiles que al servicio de España devinieron discapacitados.
  2. Fomentar el apoyo moral de los militares y guardias civiles con discapacidad y su total integración e incorporación activa a la sociedad promocionando toda clase de actividades tendentes a la mejora sus condiciones de vida.
  3. Procurar y proporcionar a los militares y guardias civiles con discapacidad todo tipo de ventajas humanas y sociales.
  4. Defensa y representación de los derechos e intereses lícitos de los militares y guardias civiles con discapacidad, dentro de los cauces legales establecidos.
  5. Actividades relacionadas con convención de la ONU sobre los derechos de las personas con discapacidad.


Aunque hacía años que manteníamos relación con el sr. Llamusí intercambiando información y opiniones de cómo afrontar las situaciones de las personas afectadas por una discapacidad sobrevenida. Y de cómo afecta a sus vidas y la importancia de mantener un vínculo con su trabajo, especialmente en nuestro ámbito de la Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. No fue hasta hoy cuando pudimos visitar sus instalaciones. Y conocer en primera persona caso y como sufrió secuelas de por vida en acto de servicio.

Es posible que en ocasiones se tilde a las instituciones militares de poco flexibles a diferencia de los cuerpos armados de naturaleza civil como sería en nuestro caso  (Policía Local). Pero conviene subrayar cómo a lo largo de la historia se han tratado a las personas con discapacidad en los Cuerpos Militares.  Ya desde la época de la dominación romana en la península ibérica, los soldados al servicio de Roma que, por edad o invalidez, se veían obligados a abandonar su puesto en las Legiones gozaban de ciertos privilegios. Prueba de ello es que en el año 25 a.C. el emperador Octavio fundara la ciudad de Emérita Augusta (Mérida) para el descanso de sus Legiones y restablecimiento de sus soldados “eméritos”. Lamentablemente han pasado más de 2000 años y en algunos cuerpos de Policía Local a las personas con una discapacidad sobrevenida se les sigue vetando o negándoles sus derechos y reconocimientos especialmente a aquellos que la adquirieron en acto de servicio. No obstante, no todo ha sido o es algo que se halla erradicado en las Fuerzas Armadas. Pero cabe decir que se ha mejorado en nuestras fuerzas armadas situaciones encaminadas a reparar situaciones del personal militar con una discapacidad sobrevenida.

Tomando las palabras del que asumiera el mando del Eurocuerpo hace un tiempo, D. Alfredo Ramírez, Tte. Gral. : «Las Fuerzas Armadas son una parte de la sociedad, y no me cabe la menor duda de que si la sociedad toma conciencia de los compromisos internacionales asumidos por el Estado español a la luz de la Convención Internacional de los Derechos de las Personas con Discapacidad, se progresará decisivamente en el reconocimiento de estos derechos (de los militares con discapacidad)».  Así que se implementó una nueva legislación contemplando la adscripción del personal militar a Unidades del Ministerio de Defensa en especiales circunstancias. Ello nos hizo reflexionar cómo afrontan esta nueva realidad los países con fuerzas armadas profesionales. Y a pesar que los países  se enfrentan a grandes desafíos a nivel organizativo en la definición de roles, estructuras de valores y relación con la ciudadanía (Caforio, 2003: 13). Podemos considerar que se están adaptando a los desafíos propios de las sociedades individualizadas actuales. Encontrando una propuesta bastante más integradora y humana que las aplicadas por ciertas administraciones. Dónde se ha dado cabida a individuos con una discapacidad como militares «flexibles».

(Derecha Pte ACIME Cataluña Izq. Pte AILPOLD)

Según el Ministerio de Defensa el Mapa de la Discapacidad Militar y las estadísticas más relevantes en este ámbito recopiladas por la Oficina de Atención a la Discapacidad en las Fuerzas Armadas (OADISFAS) en el 2019 eran: los militares retirados por discapacidad que cobran una pensión se sitúan en 11.353, de los que el 97,3% son hombres y el resto mujeres. Andalucía es la comunidad autónoma con mayor número de militares retirados por discapacidad, mientras que, por ejércitos, es el de Tierra el que cuenta con más efectivos retirados por este motivo. (Fuente: www.defensa.gob.es)

Ello nos debería hacer reflexionar y hacernos la siguiente pregunta: ¿ Y  qué datos se disponen de las Policías Locales? ¿O simplemente, ¿se documentan todos los casos acaecidos en España en sus respectivos cuerpos policiales? 

Hace años que esta Asociación intenta recabar datos en el ámbito de la Policia Local pero desgraciadamente impera una descoordinación absoluta de las Policías Locales en España. Simplemente para obtener de una fuente oficial el número exacto de agentes que existen en los 2200 cuerpos de policía local existentes en nuestro país nos ha resultado imposible . Digno de ser analizado (la descoordinación) con otro artículo dedicado exclusivamente a ello.

En la actualidad en las Policías Locales se estima (este es otro aspecto que ya muestra una vez más la descoordinacion anteriormente citada) un total de  70.00o agentes. (*Fuente: web ayuntamiento de Albacete Entrega 8º premios nacionales UNIJEPOL) Siendo por volumen equiparable a la Guardia Civil y Cuerpo Nacional de Policía. En 2020, España disponía de 141.532 policías y guardias civiles. De ellos, 66.664 forman parte del Cuerpo Nacional de Policía y 74.868, de la Guardia Civil, según el Boletín Estadístico del personal al servicio de las Administraciones Públicas.

Tipo de Fuerzas de Seguridad Número de agentes
Guardia Civil 74.868
Policías Locales 70.000 *
Policía Nacional 66.664
Mossos d’Esquadra 17.000
Ertzaintza 8.000
Policía Foral de Navarra 1.000
Policía Autonómica Canaria 100
Total agentes 237.632

Recuperando la temática que nos ocupa que no es otra que la discapacidad en la Fuerzas y Cuerpos del Estado y si tomásemos las palabras de una de las máximas figuras de la literatura española e ilustre militares inválido conocido como “el manco de Lepanto”, D. Miguel de Cervantes Saavedra (1547 – 1616), insigne soldado y escritor universal, el cual combatió en Italia y fue herido en su mano izquierda en la batalla de Lepanto. En su famoso libro Don Quijote de la Mancha, Cervantes denunciaba ya la situación de desamparo en la que quedaban los mutilados. Así, en una conversación del ingenioso hidalgo con el paje sobre el oficio de las armas dice: “…y advertir, hijo, que al soldado mejor le está el oler a pólvora que a algalía y que si la vejez os coge en este honroso ejercicio, aunque sea lleno de heridas y estropeado o cojo, a lo menos no os podrá coger sin honra, y tal, que no os la podrá menoscabar la pobreza; cuando más que ya se va dando como se entretengan y remedien los soldados viejos y estropeados; porque no es bien que se haga con ellos lo que suelen hacer los que ahorran y dan libertad a sus negros cuando ya son viejos y no pueden servir, y echándoles de casa con títulos de libres, los hacen esclavos de hambre, de quien no piensan ahorrarse sino con la muerte…»

Pues bien, han transcurrido 400 años y podemos afirmar que existen muchas administraciones públicas locales que «abandonan» a sus agentes con una discapacidad sobrevenida. Negándoles su derecho a una readaptación de su puesto de trabajo a sus capacidades funcionales. Agentes que en multitud de ocasiones arriesgaron su integridad física para mantener la seguridad pública en bien del interés general.

Ni si quiera los Dictamenes de la ONU dónde se acredita la discriminación por razón de discapacidad en los casos de V.F.C contra el Ayuntamiento de Barcelona y; J.M.D contra el Ayuntamiento de Figueras (Gerona) hacen que reconduzcan ciertas políticas llevadas a cabo por las personas responsables de gestionar los RRHH y departamentos jurídicos. Malgastando tiempo y recursos económicos, saturando otras instituciones públicas (justicia, salud..) Y sobretodo, olvidándose por completo de las personas afectadas. Que podrían seguir trabajando y aportando el capital humano que posee a lo largo de sus años de experiencia en sus respectivas administraciones.

Desde AILPOLD impulsaremos iniciativas para mejorar y revertir estas situaciones que a día de hoy se siguen produciendo y que ponen de manifiesto la existencia de desigualdades y que reflejan que el colectivo de personas con discapacidad constituye un sector heterogéneo que requiere de garantías supletorias para su plena integración, como es el caso del pase a la denominada segunda actividad de l@s policías locales con una discapacidad sobrevenida y su readaptación profesional a sus capacidades funcionales.

«Si existe una cosa por la que vale la pena luchar es la conquista de los derechos inherentes a la dignidad humana.»

Y para ello podremos contar con la ayuda inestimable de ACIME.